Marcella y su pequeño perro Lizzi se van de paseo y al seguir un sendero por el bosque se encuentran en un lugar encantado, el azul del cielo, todo es de un color diferente el verde del pasto y las flores son muy lindas y hay dos árboles que están bailando, mueven sus ramas como si fueran brazos y su cabeza sigue el compás de esta músca que se compone del susurro del viento, el trino de los pájaros, el suave movimiento de las flores y el pasto y un riachuelo que corre entre las piedras que le da un toque mágico al cantar en su camino y llevarlos a todos a seguir el compás de esta música tan original. Los árboles mueven sus cabezas y sus hojas como una cabellera al viento danzan en armonía con la naturaleza esta creación musical.

