
Era un niño muy lindo querido por los reyes y toda la corte, se esperaba tanto de él y todo había empezado bien, se le cuidaba se le alimentaba y era un niño sano, alegre y muy inteligente, a medida que fue creciendo los sabios y maestros de la corte se dedicaban a enseñarle todo lo que un niño debía aprender para llegar a ser un rey, era despierto y bueno para los deportes, pero no todo le era fácil él se esforzaba por hacerlo bien practicaba y practicaba hasta que le resultaba como él quería; Así como la mayoría lo quería había algunos que sentían envidia de todas sus capacidades y que todo le resultara, pero también se daban cuenta que el Reycito como lo llamaron en un principio se concentraba hasta perfeccionarse en lo que le gustaba.