Un anciano que vivía en la montaña
con una pequeña niña que todos creían que era su nieta falleció dejando a la
niña sola, los pastores que vivían cerca se hicieron cargo de ella y al revisar
sus pertenencias de un baúl que estaba a
los pies de la cama del anciano encontraron ropa de la pequeña y un papel
escrito con una fecha y solo dos palabras. Nobles y Castillo. La niña tenía una
hermosa trenza y ella les dijo a los pastores que el anciano le había pedido
que no se la cortara, porque algún día sería reconocida y ella no sabía de qué
se trataba. Los pastores la llevaron al castillo y allí la dejaron con su
baúl.
