En un jardín muy hermoso había un arbusto muy
lindo, sus ramas pasaban el techo de la casa, sus flores blancas como grandes
copos de nieve adornaban el jardín toda la primavera hasta entrado el verano.
En un jardín muy hermoso había un arbusto muy lindo, sus ramas pasaban el techo de la casa, sus flores blancas como grandes copos de nieve adornaban el jardín toda la primavera hasta entrado el verano.
El arbusto estaba frente a una habitación donde había un piano que una joven lo tocaba todos los días. La música atraía a unos pequeños pájaros que se paraban en el arbusto y la acompañaban con sus trinos.