Frente a una plaza muy bonita vivían unos niños que eran muy buenos amigos, eran tres niños y una niña. Todas las tardes después del colegio salían a jugar a la plaza, andaban en bicicleta, jugaban a la pelota y lo pasaban bien. Un día se cayó la pelota en una casa deshabitada, ellos entraron a buscar la pelota y esta había caído en el ante jardín cerca de una puerta de servicio, los niños corrieron hacía la puerta y ésta se abrió, ellos se miraron y entraron a ver que había.