¡Que día más
hermoso! El sol ilumina el paisaje, es un lugar maravilloso, los árboles, el
lago, la cordillera imponente con la nieve tan blanca que cubre sus picachos
más altos.
El lago está tranquilo, sus aguas trasparentes parecen un espejo,
los árboles autóctonos del paraje; boldos, maquis radales. Acabo de llegar y
camino por unas pisadas hasta la orilla del lago. A mi lado veo el pasto aún
mojado por la lluvia; Es invierno, la tierra negra semi cubierta por los cubre
suelos que avanzan para taparlo todo. Las matas de hortensias ya brotadas y
manchones de flores cerca de los árboles rodeándolos; calas, lirios, paquerette
de color rosado, blanco y amarillos, verónicas y otra infinidad de plantas;
salvias azules y rojas, abelias rosadas y lindas camelias llenas de botones.