Allí… estaba, sentado en el banco de madera de la plaza con una paloma en su hombro, otra en su mano comiendo las migajas de pan que él le daba. Las otras revoloteaban por todos lados en el respaldo del banco, en el suelo, al lado de sus pies, en sus rodillas. El viejo les hablaba con una voz suave y lenta… las palomas le contestaban arrullándolo.
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domingo, octubre 26, 2014
El Viejo De Las Palomas
Allí… estaba, sentado en el banco de madera de la plaza con una paloma en su hombro, otra en su mano comiendo las migajas de pan que él le daba. Las otras revoloteaban por todos lados en el respaldo del banco, en el suelo, al lado de sus pies, en sus rodillas. El viejo les hablaba con una voz suave y lenta… las palomas le contestaban arrullándolo.
sábado, agosto 14, 2010
El Viejo De Las Palomas
Allí… estaba, sentado en el banco de madera de la plaza con una paloma en su hombro, otra en su mano comiendo las migajas de pan que él le daba. Las otras revoloteaban por todos lados en el respaldo del banco, en el suelo, al lado de sus pies, en sus rodillas. El viejo les hablaba con una voz suave y lenta… las palomas le contestaban arrullándolo.
Los niños al salir del colegio pasaban por la plaza a ver al viejo de las palomas. Lo miraban de lejos, porque ellas con su revoloteo no los dejaban acercarse. Estaba mal vestido, sus pantalones gastados en las rodillas, su chaqueta desteñida, el sombrero de un color indefinido, la camisa y el chaleco que debieron haber sido beige o crema,… sus zapatos,…. Unos bototos viejos de tanto usarlos.
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